Mostrando entradas con la etiqueta #Felicidades #Fiesta #Tarta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta #Felicidades #Fiesta #Tarta. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de julio de 2019

Alto alto


Leyendo estas dos únicas palabras sabrás que esto que lees hoy va dirigido a ti. Son dos palabras que últimamente, ambos, escuchamos mucho. A veces con un tono suave, a veces con un tono  más exagerado. Son dos palabras que sirven para describir todo y nada. Vale para cada momento del día. Ya sea de día, a la tarde o cayendo la noche, alto alto siempre suena.  

Hace varios días, tu hijo, se sentó a mi lado en el sofá. Le dio uno de esos ataques de amor paterno y se llevó parte de la mañana sentado a mi lado. Apoyando su mano en mi hombro, como a él le gusta. Como bien sabes, es su forma de sentirse cómplice, de saber que estás ahí. Estuvimos conversando, a su manera, y negando o asintiendo mis preguntas como él sabe hacer entablamos una charla que jamás olvidare. Durante ese mágico tiempo le hice una pregunta ¿sabes que el domingo es el cumple de mama? El me miró, sonrió y dijo sí. Con tan solo año y medio parece que entendió lo que le dije. Le volví a mirar, le confesé mis ganas de volver a escribir y para volver a ello, tú, serías el motivo. Tenía ciertas dudas y le pregunte como podríamos titular esto que te escribimos hoy. Su respuesta fue sencilla: Alto alto.

Hoy es un día muy especial, vas cumpliendo años y ya van dos en los que somos dos personas a tu lado viéndote celebrar este día con tu característica sonrisa y alegría. Ambos estamos muy felices de tenerte, él como madre y yo como esposa. Tu ternura y el continuo amor que despliegas con nosotros es difícil de devolver, sobretodo porque es incalculable. Tu forma de abrázanos, de hablarnos y de mirarnos nos da energía para vivir cada día. La labor que haces como madre está teniendo sus frutos, solo hay que verlo para saber que los valores que cada día le enseñas él lo tiene en cuenta. Todo lo que somos como familia te lo debemos a ti.

Ambos tendremos el orgullo de verlo crecer alto alto porque alto alto tiene que ser nuestro apoyo hacia él. Alto alto es el cariño que ambos le tenemos pero también sé qué alto alto es el compromiso que tenemos de cuidarle. Alto alto es el volumen de responsabilidad que tenemos sobre él y alto alto ha de ser el andamio de valores que construir para que trepe sobre él.

Entre los dos hemos escrito esto para ti. Aunque parezca difícil, él hablaba y yo escribía, como si de un dictado se tratase. Cruzó los brazos y puso los labios muy cerrados pareciendo enfadado y es que quería añadir a todo este escrito palabras como pelota, guau guau, gato, grande y chiquitito pero, sinceramente, no sabía cómo añadirlo en todo este contexto. Gracias por estar a nuestro lado y cuidarnos de esta forma. El pilar fundamental sobre el que se sustenta esta familia cumple un año más. Te queremos.

Cuack





viernes, 9 de noviembre de 2018

Nunca caminarás solo


Nacemos y comenzamos nuestro camino por la vida. Aunque en ocasiones parezca corto o largo, nunca será lo suficiente para dejar de recordar los buenos momentos vividos y los malos tragos pasados, o las risas espontaneas y los llantos mal intencionados. En este intenso recorrido encontrarás compañeros de viaje que serán bienvenidos y eternamente recordados, y otros que mejor no haber conocido pero que, aunque no lo creas o lo notes, influyen en tu personalidad y te hacen cambiar tu forma de actuar. Hace justo un año que en mi vida se unió un compañero de viaje muy especial. Un hijo que ayudaré a caminar y al que guiaremos por la mejor senda posible.

Ya se cumplió un año de aquel día en el que tu madre y yo llorábamos de felicidad al verte. Hace un año que llegaste a nuestras vidas para hacernos feliz. Sin duda, el mejor día se escribió un 9 de noviembre cuando tu bendito llanto paralizo el tiempo. A lo largo de este maravilloso año nos has ayudado a madurar, hemos aprendido de ti y hemos conocido tus necesidades con tan solo mirarte. Las risas en el parque, la diversión al bañarte, la paciencia en la trona, la complicidad en la lactancia, la necesidad del abrazo, los llantos con tus dientes, las prisas gateando, los bailes al son de tu piano, la alegría en tu rostro cuando llego del trabajo, los paseos por tu barrio, las siestas en la playa, la tranquilidad del chupete, la felicidad cuando juegas o el descanso cuando duermes son algunas de las miles de situaciones vividas en este tiempo y que jamás olvidaremos.

Pasado todo este tiempo, ya comienzas a caminar y aunque te seguimos agarrando en algún momento te tendrás que soltar pero tranquilo, no tengas miedo a soltarte que aquí estaremos para ayudarte. Mirarás hacia atrás y allí estaremos, tocarás el suelo y te levantaremos. El camino no es fácil y lo llano u obstaculizado que esté no depende de ti. Podrás derribar barreras y aprenderás de los errores pero en este camino, recuerda, que no estás solo.

Hoy quiero darte las gracias por regalarnos este año tan especial.  Gracias por tener la habilidad de cambiar los estados de ánimos con tan solo una mirada, gracias por hacerme el padre más afortunado, gracias por sonreír como lo haces, gracias por formar junto a mama la mejor de las estampas que guardar, gracias por tu inocencia y tu frescura, gracias por tus besos, gracias por llamarme papa sin cansarte,  gracias por soñar despierto, gracias por llegar a nuestras vidas y gracias por acompañarme en mi camino.

Cuack!